Nuestras raíces y nuestra dignidad nos mantienen vivos

Dra. Aura Cumes

Nuestras raíces y nuestra dignidad nos mantienen vivos

Por Aura Cumes

Algunos antropólogos norteamericanos, a mediados del siglo pasado vaticinaron que para inicios del siglo XXI, los mayas habríamos desaparecido debido a un acelerado proceso de ladinización, pero fallaron en sus cálculos y seguimos vivos. Sin embargo, también es importante pensar en todas las aristas de por qué los censos cada vez reflejan que somos menos. Por supuesto, una de las razones para ello es lo que se ha llamado el “etnocidio estadístico” donde existe una intencionalidad de convertirnos en minoría para disminuir nuestra fuerza política. Pero también es importante pensar qué tan difícil es autoidentificarse como indígena, como maya, como  poqomchi’, kaqchikel, achi’, k’iche’, etc., en este momento en que el racismo sigue siendo crudo, pero que a la vez existe un bombardeo por borrarnos y pensarnos bajo los conceptos patrioteros de: “guatemaltecos”, “chapines”, “seres humanos” o “hijos de Dios”.
….. ¿Si hay tanta hostilidad contra quienes se identifican abiertamente como mayas o como indígenas, cómo es que ustedes no han desaparecido, por qué no se han ladinizado, cómo es qué siguen existiendo?, me preguntó una periodista hace varios años. Retomo algunas notas de esta entrevista para compartirlas, a propósito del censo 2018 y la discusión sobre las “identidades”.

¿Por qué el racismo cotidiano no ha terminado con la identidad indígena o maya?

Pienso que ha habido, al menos, tres formas de responder a esa hostilidad: la negación a partir de la negación, el ocultamiento a partir de la negación y la afirmación a partir de la negación.
….. En el primer caso, frente a la humillación, maltrato y despojo colonial sistemático, hay personas que pueden llegar a auto-despreciarse, a avergonzarse de sí mismas, y por lo tanto a querer despojarse de aquello que se usa como argumento para su inferiorización. En suma se niegan a sí mismos, buscan pasar desapercibidos o en otros casos procuran parecerse a quienes les dominan; su conducta coincide con la identidad inferiorizada que les impone el dominante. Ha sucedido con mucha gente que como mecanismo de sobrevivencia, empieza por ocultar lo que externamente lo define como indígena, deja de hablar el idioma maya y lo rechaza, cambia de apellido o lo pronuncia de otra manera, cambia de vestimenta, se emparenta con una persona a la que considera “superior”, etc. Pero junto a ello, odia sus raíces, desprecia a la gente que le recuerda su pasado y desearía que los indígenas o mayas no existieran más. A mi criterio, aquí se da un proceso de ladinización o des-indigenización.
….. En el segundo caso, hay un proceso de ocultamiento, recuerdo mi experiencia en la escuela y las jóvenes que buscaban al máximo parecerse a las ladinas, incluso sufrían cuando había que llegar sin uniforme porque era cuando “se notaba” quien era “india” y quién no. Esto no suele ser poca cosa a esa edad, recuerdo que un día cuando había que llegar sin uniforme varias chicas ladinas me retiraron su amistad por “ser de corte” y por lo tanto por ser “sucia y apestosa” según ellas. Si ser indígena o maya abiertamente, es ser objeto de una cruda agresión, hay muchas personas que preferirán ocultarse, pero esto no significa automáticamente ladinización, más aún si se tienen redes familiares fuertemente mayas.
….. En el tercer caso: la afirmación a partir de la negación, surge cuando frente a una inferiorización sistemática se obtiene el resultado contrario: un orgullo y una reafirmación de lo que se es. Muchas veces hemos escuchado la respuesta “soy indio y qué”, cuando alguien quiere humillar a una persona indígena, llamándolo de esa manera. Esta opción es contraria al ocultamiento para protegerse del racismo. Aquí se va por la cotidianidad con todo, enfrentando la crueldad del racismo, sabiéndose abiertamente indígena, natural o maya. Esta es la experiencia de mucha gente, pero especialmente de las mujeres, que portan la indumentaria maya en todos los espacios de la vida, y sobre quienes, quiérase o no, se afianza en gran medida el Pueblo Maya contemporáneo.

¿Así como hay gente que se ladiniza, pueden en algún momento volver a sus raíces?

Podría ser, aunque de momento esto es difícil porque la ladinización lleva consigo la arrogancia de pensarse “evolucionado”, frente a lo indígena que se ve “estancado”, “atrasado”. Lo que es más evidente, es que las personas que no renuncian a ser indígena, sino que lo ocultan, su siguiente paso no sea la ladinización, sino la opción de vivir públicamente como indígenas o como mayas, y luchar como tales. Hay ejemplos claros de mujeres que habían dejado de usar la indumentaria maya y la retoman, esto no es poca cosa, porque viven con el cuerpo la experiencia de encarnar el ser indígena o maya. Recordemos que el racismo pasa por el cuerpo, no solo por la cabeza.
….. Pero, por el otro lado, cualquier persona, y en este caso los mayas podemos vivir estratégicamente en varias “culturas” sin que estas amenacen el ser maya. De hecho, muchos mayas, somos al menos “bi-culturales” en este país. Hablamos idiomas mayas, más español y otros idiomas extranjeros porque es perfectamente posible. Nos manejamos en la “cultura” “occidental” y en la maya, pero nos afirmamos como mayas, y buscamos que nuestra vida se nutra con la visión de mundo y de la cultura que queremos dignificar luego de los intentos de aniquilación. Es decir, el ser indígena o maya no se define exclusivamente por los elementos materiales, sino además por lo que significa social y política serlo.
….. Los mayas como colectivos, hemos sido dominados con fines de despojo y por lo tanto, la reivindicación del ser maya, debiera tener presente la historia y la memoria colectiva, aquí nuestra identidad ya no es solamente social sino además política. Caminar como colectivo, está siendo cuesta arriba, porque por ejemplo, el multiculturalismo liberal, promueve soluciones individuales a lo que fue sometido como colectivo, situación que puede representar una derrota para nuestros Pueblos.

¿Hay gente indígena urbana que se siente discriminada por otros indígenas, porque se le piensa ladinizada?

Es paradójico cuando olvidamos la compleja historia que nos atraviesa y pensamos que el no hablar el idioma, o no usar el traje maya, es exclusivamente una elección individual. Pero también esto es comprensible porque hay gente indígena que en medio del auto-desprecio se mofa de no hablar un idioma maya, procuran “limpiar” su acento indígena, pero sí se enorgullecen de hablar inglés u otro idioma extranjero. Cuando las identidades están frágiles estos ataques del mismo grupo suelen causar incomodidad, pero cuando están fuertes no suelen trascender. Con todo, las identidades, aún las del mismo colectivo, no son uniformes, la historia ha trazado lo que somos. Hay que tener cuidado que las identidades, no se piensen cerradas y esclavizadoras, sino liberadoras y creadoras. Y en el caso de quienes, como los mayas, hemos sobrevivido a los intentos de aniquilación, nuestras identidades deben construirse en un diálogo entre nuestro pasado, presente y futuro.

¿Hasta cuándo podremos descansar del racismo? ¿Cómo superarlo?

El primer paso para superar el racismo es reconocer que existe y nos involucra. Pero es común que en Guatemala no se quiera ni hablar de ese problema porque el racismo estructural representa los despojos de muchos para sostener los privilegios de pocos. Ve usted cómo, cuando se habla de este problema inmediatamente se censura, se culpa a los indígenas del racismo, no hay serenidad para hablarlo, esto nos conduce al problema de aplazar su solución. El silencio no soluciona el problema, solo lo ahonda.
….. También suele suceder que la gente confunde el racismo con cualquier cosa o lo ve solamente como una forma de discriminación. El racismo no es cualquier cosa, es la base de la estructuración colonial de lo que hoy es Guatemala. En esta lógica, el desafío a la estructura colonial consiste en derrotar el hecho de que los indígenas seamos vistos y tratados como la servidumbre de este país. La supremacía extranjera, criolla y ladina de este país no quiere aceptarnos como sujetos políticos colectivos y quiere seguir pensándonos como servidumbre. Ahora con el censo 2018, se siguen preguntando ¿y qué hacemos con los indígenas?, las mismas viejas preguntas que se hicieron los colonizadores, españoles, criollos y ladinos a lo largo de nuestra historia: ¿qué hacer con el indio?, ¿qué hacemos con el problema indígena? Nosotros sabemos que queremos hacer con nuestro destino, en medio de nuestras complejidades, la primera solución sería que dejen de matarnos cuando pensamos por nosotros mismos.
….. ¿Cómo mantenernos vivos como Pueblos? Desafiando al sistema colonial, reafirmando nuestra dignidad de ser mayas, no olvidando nuestra historia, teniendo viva nuestra memoria, retornando a nuestras raíces, defendiéndonos como Pueblo y no solo como individuos, solo de esa manera seguiremos vivos como Pueblos.

Guatemala, 18 de julio del 2018.

Foto de portada: Carla Molina

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